Ya has dejado de ser DIFERENTE.
Eres uno más del montón.
Así que ya no creo que llames nada la atención de tus potenciales clientes.
Y ya lo de ser rentable… ni de coña.
Qué penita me das.
Porque lo de que consigas la LIBERTAD que siempre has querido…
Lo veo difícil.
Ya no recibirás más mis emails.
Así que ésta es la última vez que hablamos.
