Imagino que te consideras inteligente.
¡Joder vaya ego tienes!
Y también creerás que eres guapo y todo.
Y que cuando te miran las tías por la calle es porque piensan que estás buenísimo cuando en realidad sólo se están riendo de ti de lo ridículo que pareces.
Bueno…
Pues un tío listo de los de verdad dijo algo muy inteligente e interesante.
Aunque era francés… pero se lo vamos a perdonar porque nadie puede ser tan perfecto como yo.
Y es que el tipo del que te hablo era Blaise Pascal.
Fue un gran físico y matemático.
Tan grande que tiene incluso una unidad de presión con su nombre: el Pascal (Pa).
(También era bastante egocéntrico parece. Igual que tú).
Pues esa cosa tan inteligente e interesante que dijo Pascal tiene que ver con Dios.
Dijo que, ya que no se puede saber racionalmente si Dios existe, lo lógico e inteligente sería creer en él.
Si existe, tienes mucho que ganar (como la vida eterna).
Si no existe, no tienes nada que perder.
Tremenda esta lección que nos regala Pascal.
A pesar de que sea gabacho.
Pero cuando alguien te dice algo tan inteligente, lo suyo es escucharle.
Aunque sea francés.
Y es que tiene todo el sentido del mundo.
Por hacer algo que no supone ningún esfuerzo para ti (que en este caso es creer en Dios)…
Puedes ganar mucho (el cielo, la vida eterna y esas cosas que se les prometen a los cristianos).
Y no perder nada (porque si no existe Dios ni siquiera puede mandarte al infierno).
Es una apuesta segura.
Como si en el casino tuvieran una ruleta con un sólo numero, que obviamente siempre toca.
Pues si juegas en esa ruleta en la que sólo puedes apostar a un número que siempre toca…
Ganas mucho y no pierdes nada.
Apuesta segura.
Lo que también es una apuesta segura es saber cómo ser más interesante, persuasivo, atractivo y rentable.
Y muy inteligente además.
Porque no te cuesta nada tener ese conocimiento.
Y además puedes ganar mucho (ya sea dinero, popularidad, sexo…).
Y no pierdes nada.
Absolutamente nada.
Y para hacer la apuesta segura que ningún casino te permitiría…
