¿Y si te dijera que hay una forma muy sencilla de que tus potenciales clientes se fijen en ti y sepan que existes y que además les intereses mucho más que tu competencia?
¿Y si además pudieras aprender esa forma tan sencilla de llamar su atención y de resultarles mucho más interesante para que lo puedas aplicar a TODOS los aspectos de tu negocio?
Porque sí.
Esta forma tan sencilla la puedes aplicar a:
– Tus anuncios.
Para que la gente deje de pasarlos molestos cuando les aparecen y así dejes de tirar el dinero.
– Tu web.
Para que la gente no salga corriendo de ella porque no sabe qué hace ahí y ese dinero que pagaste para que te la hicieran sirva para algo.
– Tus posts en redes sociales.
Para que la gente deje por un momento de ver tetas y culos y te haga caso y así no sientas que todo ese esfuerzo que empleas en crear contenido es una pérdida de tiempo).
– Tus emails.
Para que la gente cuando los recibe los abra de inmediato. Y encima quieran responderte.
– Tus presupuestos.
Si es que mandas. Y si los mandas que te asegures de que los leen detenidamente y ven que eres la mejor opción del mercado.
– Tus presentaciones.
Para que la gente te escuche y deje de estar más pendiente del móvil o de una mosca que pasa por delante de ellos y toda su atención esté puesta en ti y en lo que les tienes que decir.
– Tus formaciones.
Para que la gente quiera asistir. Y lo que es más importante: comprarlas.
Así que cuando te he dicho que la puedes aplicar a TODOS los aspectos de tu negocio es de verdad así.
La puedes aplicar a toda tu comunicación.
Tanto escrita como oral (¿porque a quién no le gusta un buen oral?).
Y así captar y mantener la atención de tu público.
Ya que hoy en día sabemos lo difícil que es esto.
Estamos acostumbrados a consumir contenido de forma muy compulsiva y muy rápida.
Tanto que los estudios nos dicen que en pocos años hemos pasado de tener 8 segundos para captar la atención de alguien a tener sólo 3.
(Si es que hasta los audios de WhatsApp y los vídeos de YouTube los puedes poner a velocidad x2 para verlos mucho más rápido).
Y si no llamas su atención eres invisible.
Y si no la mantienes eres indiferente.
(Y por tanto no te van a comprar).
Y me dirás:
Sí sí… muy bien todo eso. ¿Pero vas a decirme ya lo que es?
¡Eh!
A mí no me hables con ese tono de piel.
Y ahora que estás más tranquilo…
La forma de llamar tanto la atención (y mantenerla) para que todo el mundo se fije en ti y te haga caso y así puedas atraer muchos más clientes a tu negocio es escribir buenos TÍTULOS.
¿Títulos? ¿En serio? ¿Te crees que escribo libros o algo?
Llámalos títulos o llámalos ganchos.
Y sí, en serio que si son buenos para captar y mantener la atención de tus potenciales clientes (si sabes cómo hacerlo bien, claro).
Porque ya lo dijo David Ogilvy (el mejor publicista del siglo XX):
<<El 80% de la eficacia de tu anuncio se basa en el título.>>
¿Y cómo me van a ayudar a mí los títulos?
¡Espabila que te lo acabo de decir!
Te van a ayudar a que captes la atención de tus potenciales clientes y que no pasen de ti como del indigente que está pidiendo limosna en la puerta del Mercadona.
Que mantengas su atención para que no te ignoren igual que ignorabas tú a tu madre cuando te decía que no bebieras mucho y que cogieras una rebequita que hace frío.
Que les resultes tan interesante que de verdad te lean y no hagan como con los ‘Avisos Legales’ y las ‘Políticas de Privacidad’… que todos pasamos rápido y al final mentimos marcando la casilla de que lo he leído todo.
¿Y cómo puedo yo aprender a escribir buenos títulos?
Muy buena esa pregunta.
Y para que puedas escribir unos títulos (o ganchos) que son tan la hostia que es imposible que la gente te ignore…
Te presento:
LA GUÍA DEFINITIVA PARA ESCRIBIR BUENOS TÍTULOS
que obligan a seguir leyendo porque son imposibles de ignorar.

120 €
Y tal cual que es la GUÍA DEFINITIVA.
Porque en ella encontrarás:
– Lo que todo título debe tener en cuenta para ser un buen título y que así puedas captar y mantener esa atención que tanto cuesta conseguir.
– La psicología que hay detrás de la mejor forma que hay de llamar la atención de la gente y cómo dominándola conseguirás que la gente te haga caso (y te acabe comprando).
– El secreto infalible de llevar a cabo esa forma tan potente de llamar la atención y que hasta los mejores guionistas y escritores usan continuamente.
– Las 5 Reglas que tienen que cumplir los buenos títulos y que si las aplicas todo lo que escribas tendrá una calidad muy superior incluso que la de muchos copywriters profesionales. La 1 es obligatoria y si no la aplicas mejor ponte a estudiar unas oposiciones. La 2 es muy necesaria para que el título cumpla su objetivo. La 3, 4 y 5 harán que tu título sea la puta hostia.
– 12 tipos de títulos muy efectivos que los mejores copywriters de la historia han usado una y otra vez para vender millones. Y analizados y destripados para entender la psicología en la que se basan y que puedas aplicarlos a tu propio negocio.
– Casi 200 ejemplos de esos tipos de títulos para que veas su aplicación práctica y nunca te falte inspiración para escribir los tuyos propios.
– Los complementos de los títulos que muchas veces son olvidados y que pueden potenciar su efecto exponencialmente.
Ahora aquí vendría la parte en la que te pongo las buenas críticas y los comentarios positivos de todas las personas (que son bastantes decenas ya… y subiendo) que ya tienen su Guía Definitiva.
(Que te aseguro que son muy positivos esos comentarios).
Y de los resultados que están teniendo al aplicarla.
Pero como ya deberías saber que yo no pongo ni reseñas positivas ni casos de éxito…
Que en todo caso sólo pongo los negativos…
Pues aquí van esos comentarios negativos:
–
–
–
–
¡Vaya!
¡Si no tengo ninguno!
Así que si quieres ser como toda esa gente que ya está aplicando esta Guía Definitiva para atraer muchos más clientes y que su negocio sea mucho más rentable…
Ya sabes lo que tienes que hacer:
Muy bien.
Entonces el trato es éste:
Tú me das 120€ (que de momento es el precio de La Guía. Y subir, va a subir. Te lo aseguro)…
Y yo te doy la mejor herramienta y la única que necesitas para que destaques muchísimo y eso te haga llamar la atención de tus potenciales clientes.
Que dejes de ser invisible para ellos.
Y que además tanto tú como tu negocio les resultéis tan interesantes que te acaben comprando.
Y lo mejor de todo es que lo pagas una vez y lo amortizas una y otra vez durante el resto de tu vida.
En tu negocio.
En los negocios de tus clientes.
En los negocios que tengas en el futuro.
En todo lo que hagas, vamos.
Y para conseguirla sólo tienes que pinchar en este botón:

