Tengo un amigo que siempre le cuenta al que esté dispuesto a escucharle:
“Yo con mi mujer hice un trato: si estamos más de 3 meses sin follar, tengo permiso para follar con otra.”
Y eso te lo cuenta bien orgulloso.
Como si fuera mejor y más listo que los demás por haber hecho ese trato con su mujer.
Así que un día ya no me pude contener y le pregunté:
– ¿Pero has llegado a follar con otra que no sea tu mujer?
A lo que me contestó:
– No. Porque al final siempre acabamos follando.
– ¿Y cuánto llevas sin follar?- le volví a preguntar.
– Unos dos meses. Así que como pase este mes sin que follemos, me voy con otra.
– Entonces este mes follas- le dije.
Y efectivamente ese mes folló.
Con su mujer.
Por lo que el contador de los 3 meses se puso otra vez a cero.
Él pensaba que había hecho un buen trato porque tenía permiso para follar con otras (aunque en la letra pequeña pusiera que tenían que pasar 3 meses de sequía).
Pero la que hizo la buena venta fue su mujer:
Su marido le seguía siendo fiel y sólo pasaba el mal trago de follar con él una vez cada 3 meses.
Una genio.
Estafadora, sí (porque no había sido honesta con lo que vendía).
Pero una genio al final del día.
¿Y tú como puedes vender tan genial como esta estafadora?
¿Cómo puedes aprender de ella para vender mucho más en tu negocio y que sea mucho más rentable?
¿Y que sea tan rentable que alcances la libertad que siempre habías querido?
(Y todo eso sin estafar, claro. Que estafar está muy feo y además no tiene nada que ver con vender).
Pues pincha en el enlace para saber cómo:
