En el artículo anterior te hablé de un capítulo de la serie ‘El joven Sheldon’ que tiene unas lecciones de ventas y de copywriting tremendas.
¡¿Qué?!
¿Qué no lo has leído?
Entonces pincha AQUÍ y ve a leerlo inmediatamente.
Para aprender la lección increíble de ventas por la que debería cobrarte y porque no voy a seguir contándote la de hoy hasta que hayas leído la primera parte de este artículo en dos partes.
Te espero.
¿Ya?
¿No?
¿Necesitas más tiempo?
Venga… te espero un poco más que sé que eres un poco lento leyendo…
Pero que sepas que odio esperar.
¿Ahora sí?
Bien.
Sigo pues.
Pues están ahora Georgie y Sheldon en el aula de cerámica del instituto para usar el horno para extraer el platino.
Y Georgie nos vuelve a regalar no una… ¡sino 2 lecciones de venta!:
Georgie: ¿Y ahora esperamos a que el polvo de hormigón se disuelva y el plomo se derrita?
Sheldon: Exactamente.
Georgie: Lo sé. Yo escucho.
Sheldon: ¿Y lo entiendes?
Gerogie: Trabajo en ventas. No necesito saber de qué estoy hablando para que suene bien.
Sheldon: ¿No crees que serías mejor en tu trabajo si entendieses los productos que vendes?
Georgie: Nah… La gente no quiere oír datos.
¡Tremendo!
¡Una genialidad!
Primera lección:
Georgie dice ‘yo escucho’.
Y eso es básico en la venta.
Tienes que cerrar tu bocaza de tonto y escuchar.
Preguntar y escuchar.
Sólo así sabrás lo que quiere el cliente.
Segunda lección:
‘La gente no quiere oír datos.’
Tal cual.
Lo que tienes que hacer no es soltarle una lista de características de tu producto al cliente…
Sino mostrarle los beneficios que va a obtener con tu producto.
No me entiendas mal… que Georgie la caga cuando dice que no necesita saber de qué está hablando.
Porque sería muy tonto no conocer lo que vendes.
Pero importa más lo que el producto le va a hacer sentir al cliente que el producto en sí.
Ahora…
Que quieres seguir aprendiendo lecciones magistrales como ésta…
Y además aprender cómo aplicarlas para lo que sea que vendas…
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