No bebo alcohol.
Ni me drogo.
Así que cuando estoy de fiesta la gente me mira raro cuando me ve que ni bebo ni me drogo.
Como diciendo:
«Pobrecito, debe tener muchos problemas mentales. Debe ser incluso limitadito.»
Pero después de la primera mala impresión que les doy se acercan y me preguntan:
– ¿Pero en serio no bebes nada de nada?
Y les respondo:
– Agüita sí que si no me deshidrato.
Y luego casi todos se intentan hacer los graciosos y originales y me dicen:
– Pues si ni bebes alcohol ni te drogas… al menos follarás. Que algún vicio tendrás que tener.
– Sí. Follar follo mucho. Pero no contigo que los borrachos drogadictos me dan asquete.
Se empeñan en que tenga algún vicio para sentirse menos mal con ellos mismos.
Pero no por ser unos borrachos o unos drogadictos.
Sino porque no tienen la voluntad ni los cojones para no serlo.
Muchos también me dicen que me admiran por salir sin beber alcohol ni drogarme.
Porque ellos no podrían.
Me lo dicen con un cubata en la mano o mientras se frotan la nariz aún blanca después de meterse una raya.
La verdad es que queda bastante ridículo que un borracho drogadicto te diga que te admira por no emborracharte ni drogarte.
Pero entiendo que reaccionen así.
Reaccionan así porque me ven diferente.
Y lo diferente atrae.
Atrae mucho.
Y el ser diferente está al alcance de pocos.
De muy pocos.
Porque la mayoría prefiere ser una copia de los demás porque se está mucho más cómodo siendo parte de la masa.
Porque si eres diferente te miran raro, como si tuvieras problemas mentales y fueras limitadito.
Y te hacen preguntas estúpidas para creerse muy graciosos y originales.
Como el resto que me hizo las mismas preguntas antes que ellos.
Ahora.
Que si tienes cojones a ser diferente y original de verdad y atraer mucho a los demás…
