Veo por todos sitios publicidad que habla de publicidad y cómo ser diferente en tu publicidad.
Lo curioso de estos anuncios es que te dicen que seas diferente haciendo el mismo tipo de anuncio que los demás y diciendo lo mismo que los demás.
Si es que al final todo el mundo va a ser diferente igual que el resto.
Y si todo el mundo es diferente… ¿Ser igual es lo realmente diferente?
Con las palabras pasa como con la ropa:
Va por modas.
Cuando se pone de moda llamar ‘bro’ a todo el mundo, pues todos somos ‘bros’.
Y ahora, sobre todo en internet, hay unas cuantas palabras que están muy de moda:
– Valor.
– Píldora.
– Diferente.
– Disruptivo.
– Marca personal.
– Funnel.
– Webinar.
– Masterclass.
– Emprendedor.
Son palabras tan usadas que ya empiezan a estar gastadas.
Han perdido su significado.
Al igual que yo he perdido el interés por todos los que las dicen.
Y ya no te digo por sus anuncios.
Me cansan más que a un gordo subir las escaleras.
Me provocan más rechazo que tú a las chicas.
¿Y sabes qué?
Creo que tengo la respuesta a la pregunta de por qué todo el mundo hace lo mismo que los demás.
Sí, me he dado cuenta haciendo uso de mis altas capacidades y mi mente privilegiada que la gente tiene mucho miedo de lo que los demás piensen de ellos.
Son unos cagones.
Porque generalmente, se ataca al que destaca.
La sociedad está diseñada para que si alguien asoma la cabeza por encima de todas las demás, la gente se la corte.
Y eso da miedo.
Nadie quiere ser juzgado.
Ni marginado.
Ni decapitado.
Si eres como todos los demás, estás seguro, estás integrado y nadie te va a atacar.
Por eso la gente hasta para ser distinta es como todos los demás.
Les falta personalidad.
Y sin personalidad pierden el significado como lo perdían las palabras.
Hay una forma de ser diferente de verdad.
Y eso te hace más interesante.
E incluso más atractivo.
